By José Quintero

Buba Chop 2.0 – Capitalismo con rostro semihumano

Nota: la siguiente publicación cuenta con el apoyo total o parcial de un patrocinador, por lo que se sugiere leer con prudencia o franca desconfianza. 

En fechas recientes me di a la afanosa tarea de crear una nuevo punto de venta virtual para comercializar los pocos títulos que aún quedan y sobre todo para poner al alcance del respetable mi flamante nuevo libro: el Planeta Buba.

Luego de la mala experiencia con esos ladrones de gallinas de Kichink!, que me quedaron a deber una lanilla y -para sorpresa de nadie- siguen operando como si nada; busqué una plataforma que me permita automatizar los procesos de venta, tener mayor control operativo y evitar en lo posible depender de la honestidad de terceros (esto último fue una pedrada para tí, Kinchink!).

Recomienzo el changarro con muy pocos productos porque la mayoría de los títulos ya se agotaron o están por hacerlo, pero confío en que pronto podremos reponerlos y ampliar el catálogo de ventas. Capitalismo con rostro semihumano: a ti encomiendo mi espíritu.

Sin mas, güeritos y güeritas, me despido con un nuevo mantra: “¡Lleve, lleve. Lleve, lleve!

www.bubachop.com

By José Quintero

El universo y amables planetas que lo habitan

I Los planes del universo

En el periodo comprendido entre 2011 y 2014 atravesé una de mis mejores rachas creativas y vitales. En ese lapso edité o reedité al menos un libro por año y pude construir una estructura administrativa que si bien era precaria, permitió seguir adelante con mis proyectos. Después de imprimir sucesivamente El Pote, Flor de Adrenalina, 13 Muertes de Buba, la colección de flipbooks Mono Cinético y los volúmenes 1 y 2 de Buba, me dispuse a editar un nuevo libro -esta vez de ilustración- para dar inicio a la segunda etapa de mi odisea editorial formada por obras de factura reciente y no por material “viejo” o rezagado, fruto del trabajo dibujístico de mis años de juventud. Esa fue mi determinación -publicar un nuevo libro-, pero el universo tenía otros planes.

En el último tramo de 2015 pasé dos crisis dolorosas. La primera fue de salud, pues fui hospitalizado de urgencia para extraer de mi cuerpo una vesícula reventada que hizo de mi tórax un auténtico chiquero; Esta intervención quirúrgica me sacó de la jugada por tres o cuatro meses y dejó como recuerdo imborrable las costuras de una cicatriz cosida con malas maneras. La segunda crisis (más dolorosa, más triste y aún más aparatosa) fue emocional y me dejó convaleciendo durante mucho, mucho tiempo. Apenas el año pasado dejó de ser una dolencia cotidiana pero de algún modo sigue ahí, como una cicatriz invisible que va desde el chakra raíz hasta el de la conexión espiritual. 

He tardado mucho tiempo en sanar, aunque en realidad uno nunca sana del todo. Durante ese lapso -que se mide en años- fui incapaz de retomar mi proyecto editorial y/o de concretar una nueva publicación. Escribí, dibujé (reescribí, redibujé), hice pactos y propuestas de ganar-ganar con entidades invisibles. Sentí una forma inédita de angustia, comencé a usar lentes para vista cansada y -junto con mi cumpleaños número 50- sentí la sombra de la vejez oscureciendo el horizonte como un atardecer con horario de verano. También apareció en el mundo -no sé si están enterados- una pandemia nivel Dios que me dejó sin trabajo, sin ingresos y sin esperanzas pero eso sí, con cubrebocas.

Fue entonces que el universo puso en mis manos un pétalo de rosa como quien deja caer una limosna.


II Habemus planeta

En septiembre del 2021 finalizó la campaña de fondeo para la impresión de una nueva criatura editorial que habría de sumarse a mi famélico acervo autoral. La campaña corrió con buena fortuna, el libro en cuestión se terminó de imprimir en octubre del año pasado y los ejemplares de los fondeadores se entregaron entre noviembre del 21 y enero de 2022. 

Este brevísimo resumen da contexto suficiente para presentar de manera pública al Planeta Buba, mi tercer libro de historieta y el sexto en el paupérrimo catálogo editorial de Mono Barroco

He hablado tanto de este proyecto (antes, durante y después de la campaña de fondeo) que me resulta empalagoso volver a hablar de él. Sin embargo, en ánimo de promocionar su venta (que alimentará tanto mi espíritu como mi estómago) escribo las siguientes lineas.   

El Planeta Buba es un libro sui generis, anómalo entre mis trabajos porque es el único que echa mano de recursos narrativos y no de la poética-visual. Aborda centralmente un tema que ha ocupado mi mente desde la juventud: la muerte de Dios; Pero no lo hace de manera trágica sino de forma lúdica y desenfadada. Utilizando figuras arquetípicas, equilibrando elementos oníricos, simbólicos y haciendo uno que otro guiño filosófico dentro de una narrativa fluida y no carente de sentido del humor. Es un libro simple y de amena lectura que toma prestados conceptos del ámbito filosófico y los pasa de cachirul a través de Buba, mi ya emblemático personaje. 

Gráficamente es un libro vistoso, elegante y por momentos grandilocuente. En sus páginas utilizo una paleta limitada a seis colores planos (incluido el blanco del papel) y eso es suficiente para desplegar atmósferas y escenarios dignos de la narrativa metafísica que ahí se cuenta. Como se trata de una historieta muda, el dibujo adquiere un nivel preponderante y el color se vuelve también una herramienta narrativa.

Finalmente, destaco el cultivo de ese tono ambiguo que me permite ser profundo, barroco y simplón a la vez. Disfruto como prieto el hecho de que el lector desconozca si lo que digo es en serio o en broma, que a nadie -ni a mí mismo- le conste el compromiso emocional de lo que allí se dice, de lo que allí se dibuja, de lo que allí se drena.

Y me siento (¿cómo no?) feliz de volver a las filas de los publicados. Más aún, me siento orgulloso de esta independencia editorial conseguida hombro a hombro con quienes me apoyan y me honran con su lectura, al margen de los criterios mercantilistas y de las agendas culturales del estado. Lo digo más claro: no le debo nada al hipercapitalismo biznero y neoliberal ni a los criterios rancios y doblemoralinos de las camarillas culturales de la 4T (proyecto político con el que, no se confundan, comulgo en lo sustancial).   


III Los nuevos planes de un universo voluble

Ya hablé de la sequía editorial que malviví desde el 2014 hasta el finado 2021. Siete años terribles en los que -sin embargo- no dejé de escribir, dibujar y proyectar nuevos libros. Y aunque al final me haya decidido por un viejo fanzine (el Planeta Buba en blanco y negro del 2000) para re-elaborarlo y encarnarlo en papel couché, aquellos nonatos editoriales siguen tomando forma en silencio y esperando su momento de salir al mundo. 

En un par de semanas comenzaré con una nueva campaña de fondeo para poner a consideración de los amables lectores y lectoras la viavilidad de mi próximo libro. Espero contar con su apoyo y retomar esa bonita tradición de publicar un libro cada año; no por el hecho mismo de la publicación, sino porque considero que aún tengo muchas cosas qué decir y (perdón por la inmodestia) la mía es una voz que hace falta en nuestro ecosistema cultural.

Pongo mi destino en las manos del universo y dejo a su enigmático criterio mi fortuna. En el inter seguiré dibujando, escribiendo y practicando mis escalas pentatónicas.

Los invito a leer el Planeta Buba, aprovechando que estreno una tienda virtual, modesta y cutre pero operativa. 

Abrazo caluroso

JQ

By José Quintero

Flor de Adrenalina EDICIÓN COVID19

Hay flores que cruzan el pantano y no se pudren

Quiso el destino que la tercera edición de Flor de Adrenalina apareciera en vísperas de la pandemia omnipresente y que su presentación fuera cancelada por el inicio de la obligada cuarentena. Cinco meses después, ya con los primeros ejemplares en mano, presento ante ustedes (con esa humildad que me llena de soberbia y me es característica), esta tercer encarnación del libro en coedición con el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP)

El libro tiene muy pocos cambios con respecto a la segunda edición. Salieron tres poemas que podrían considerarse inapropiados para lectores muy jóvenes y fueron debidamente reemplazados por tres ilustropoemas inéditos aptos para todo público. Hubo cambios en la portada, en el diseño gráfico y se añadió un prólogo muy destacable escrito por el director del Instituto. La impresión es más que correcta -y curiosamente- esos cambios menores le dan un look and feel (cálmate, pinche ilustropoeta cruzado con mercadólogo) muy particular al libro: es el mismo pero no es igual. 

En fin. Me siento muy contento con esta publicación que rompe mínimamente con mi ayuno editorial y me da el ánimo suficiente para encarar los siguientes proyectos que maduran poco a poco en la sopa primitiva de mi disco duro.

Aclaración pertinente

Debido a que se trata de una edición a cargo del IMACP, la distribución y el manejo de los libros me son ajenos. Pero, pero, pero, como parte de mi retribución como autor cuento con una décima parte del tiraje, mismo que pondré a la venta a un precio que puede variar con respecto al del resto de la edición. Es más, creo que como el objetivo del IMACP es la divulgación cultural, es posible que su costo final sea bajo subsidio e incluso que los ejemplares sean distribuidos de manera gratuita.

Que quede claro. Los libros que pongo a la venta son parte de mi pago en especie y tienen un precio acorde a criterios dictados por el pequeño capitalista que llevo dentro.. 

Dicho lo cual… 

INFO y VENTAS:

[Flor de adrenalina, edición COVID 19 ] 
128 páginas 
Blanco y negro 
Dimensiones: 128 x 017 cm.
Papel bond blanco de 120 g.
Impresión rústica. Portada en cartulina sulfatada de 300 gramos.
Instituto de Cultura de Puebla, 2019.

VENTA POR CORREO Y ENVÍOS del 6 al 17 de julio o hasta agotar existencias.

Informes y venta:
info.bubachop@gmail.com

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